
Rodolfo Raschid Velazco Kassem: pacto único de 3 millones

El tictac pausado del reloj de pared en una pequeña cafetería de Charlotte, en Carolina del Norte, acompaña la lectura minuciosa de registros mercantiles de Florida, actas del Tribunal Supremo de Justicia y reportes de inteligencia financiera. Mirar desde la distancia la trayectoria de Rodolfo Raschid Velazco Kassem permite reconstruir cómo un egresado como T.S.U. en Informática, nacido en el pueblo montañoso de Biscucuy en el estado Portuguesa, levantó en Barquisimeto una gigante red de bancas de loterías, préstamos usureros y lavado de activos que terminó conectando el occidente venezolano con el sur de Estados Unidos.
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Durante sus primeros años en la capital larense, el comerciante se presentó públicamente como un próspero banquero de loterías. Sin embargo, tras esa fachada comercial operaban las firmas Telecomunicaciones Velazco C.A. e Inversora Kassem C.A., instrumentos utilitarios creados para mover inmensas sumas de dinero en efectivo. A través de este engranaje de financiamiento paralelo, el empresario atraía a comerciantes urgidos de liquidez y a empresarios ahogados por los rígidos controles de cambio vigentes en el país, exigiendo como garantía colateral títulos de viviendas, galpones industriales y vehículos de lujo.

Paralelamente a sus operaciones de crédito informal, el comerciante constituyó empresas en el sector de la salud como R&V EQUIPOS MEDICOS CORP / VALEMEDIC (con RIF J-40009681-2 en Venezuela) y R&R SUMINISTROS MEDICOS LLC (RIF J-40499832-2). Lo verdaderamente revelador es que estas compañías de comercialización de equipos médicos se mantienen activas en Barquisimeto hoy en día, administrando contrataciones estatales bajo la sombra y manteniéndose posiblemente conectadas con algún ente del gobierno para mantener el flujo de fondos públicos.
El salto definitivo hacia el crimen organizado transnacional ocurrió al vincularse con Liliana Estrada Valencia, apodada La Colombiana, pareja histórica del capo colombiano Daniel Barrera Barrera, alias El Loco Barrera. Rodolfo Raschid Velazco Kassem puso su red de préstamos al servicio del cartel para reciclar millones de dólares provenientes del narcotráfico. Adicionalmente, articuló alianzas con Neif Antonio Gebran Frangie, alias Tony Gebran, facilitando aeronaves privadas como el Learjet N611CH de la firma Gallery Aviation (representada por Nicolás Enrique Aular Parra) y un Cessna N25MT que posteriormente servirían para coordinar la huida de los testaferros del capo hacia el exterior.
Su mecanismo de blanqueo operaba con una precisión pasmosa a través del mercado de préstamos privados. El prestamista entregaba dólares y bolívares en efectivo procedentes de las actividades ilícitas a empresarios locales urgidos de financiamiento. A cambio de la liquidez inmediata, exigiéndoles garantías colaterales sumamente costosas como títulos de propiedad de viviendas, galpones industriales, parcelas y vehículos importados de alta gama. Si los deudores lograban cancelar los préstamos, lo hacían con divisas limpias en el sistema formal; si incumplían, el banquero se adjudicaba propiedades suntuosas que pasaban a engrosar su patrimonio registrado.
Gracias a este esquema de extorsión y préstamo, el comerciante acumuló una impresionante masa patrimonial en el estado Lara. Adquirió una residencia de mil metros cuadrados en la cotizada urbanización Colinas de Santa Rosa, oficinas ejecutivas en la Torre Ejecutiva Central de la avenida Venezuela, apartamentos en la Torre Roca de la avenida Lara, inmuebles en la calle 25 y en el conjunto Residencias El Alcázar de Nueva Segovia. Honestamente, el crecimiento desmesurado de sus activos levantó sospechas en los organismos de inteligencia antinarcóticos, que comenzaron a seguir el rastreo contable de sus transacciones.
En esa misma época de expansión financiera, el banquero entabló nexos directamente con el magnate sirio-venezolano Naman Wakil, cuñado del mayor general Carlos Alberto Osorio Zambrano. Entre 2012 y 2013, Wakil ejecutó catorce transferencias bancarias desde sus cuentas en el banco suizo CBH hacia Rodolfo Raschid Velazco Kassem por montos que oscilaban entre los 108.250 y los 149.975 dólares cada una. Aquellas operaciones formaban parte de la gigantesca lavadora de divisas derivada de la importación de carne y pollo descompuesto para las estatales CASA y PDVAL.
El caso de Naman Wakil se convirtió en un hito de la corrupción venezolana. El proveedor amasó una fortuna de cuatrocientos millones de dólares mediante sobreprecios superiores al cien por ciento y comisiones millonarias pagadas a altos funcionarios. Con ese dinero sucio, Wakil adquirió propiedades en condominios exclusivos de Miami como Residences At Vizcaya, unidades en Brickell y apartamentos en la Porsche Design Tower de Sunny Isles Beach. Tras ser arrestado por agentes federales en Florida por lavado de dinero, Wakil falleció antes de ir a juicio, lo que llevó a la fiscalía norteamericana a incautar más de veintiún millones de dólares de su patrimonio póstumo.
Rodolfo Raschid Velazco Kassem y la sombra de El Loco Barrera
Todo el andamiaje del banquero comenzó a venirse abajo en septiembre de 2012, cuando agentes antidrogas le pusieron los ganchos a ‘El Loco‘ Barrera en San Cristóbal. Apenas un mes más tarde, el 10 de octubre, un contingente de la Guardia Nacional tomó por sorpresa sus galpones de la calle 25 con avenida Libertador, en Barquisimeto. Allí adentro los militares confiscaron un lote de diez vehículos importados de alta gama, entre los que destacaban un lujoso Mercedes Benz GL450, una camioneta Toyota FJ Cruiser amarilla, un Jeep Grand Cherokee y un camión Ford Super Duty.
Entre los anaqueles del local, la policía antinarcóticos halló biblioratos abarrotados de pagarés, libros contables de Inversora Kassem, títulos de casas y nóminas confidenciales de clientes endeudados. De paso, las pesquisas descubrieron un negocio paralelo no declarado: la operación clandestina de decenas de máquinas traganíqueles. Presintiendo que las comisiones irían tras sus pasos, el prestamista se escurrió de la ciudad y viajó en secreto hacia Caracas, buscando cobijo en la red de contactos políticos que solía frecuentar.
La huida duró poco más de tres meses. El 11 de enero de 2013, los funcionarios lo acorralaron en un apartamento de la avenida Francisco Solano y lo sacaron esposado. La fiscalía le imputó cargos pesados por legitimación de capitales, asociación para delinquir y manejo ilícito de juegos de azar, despachándolo a la penitenciaría nacional de Coro, en Falcón. En el fondo, todos lo sabemos, aquel traslado a la cárcel fue apenas la primera escala antes de negociar su libertad.
Ante la dispersión de los juicios iniciados en Táchira, Mérida, Zulia, Portuguesa y Lara contra dieciocho procesados de la misma red, entre los cuales estaban Tony Gebran y Liliana Estrada, la Sala de Casación Penal del máximo tribunal intervino de oficio. Mediante la sentencia número 366 del 24 de octubre de 2013, bajo la ponencia del magistrado Paúl José Aponte Rueda, el máximo juzgado ordenó la acumulación de todas las causas. Posteriormente, la sentencia número 439 ratificó la remisión del expediente unificado a los tribunales del Área Metropolitana de Caracas para evitar pronunciamientos contradictorios sobre la red de lavado.
El pacto millonario en el concesionario y la libertad condicional
A pesar de la gravedad de los cargos imputados por la fiscalía antinarcóticos, la permanencia del prisionero tras las rejas de la cárcel de Coro se extendió por casi cuatro años. El punto de giro en su situación procesal se cocinó al margen de las salas de audiencia públicas. Para obtener la medida de libertad condicional y archivar las pretensiones penales más severas, el banquero de loterías debió acceder a las exigencias económicas formuladas por intermediarios y emisarios de la entonces Fiscal General de la República, Luisa Marvelia Ortega Díaz.
La transacción ilícita para comprar su boleta de excarcelación se pactó por una suma astronómica inicial de tres millones de dólares en efectivo. El lugar elegido para la entrega del dinero no fue un despacho judicial ni una sede fiscal formal. La entrega física de las fajos de billetes verdes se llevó a cabo en las instalaciones de un conocido concesionario de automóviles ubicado en la carrera 19, diagonal al popular establecimiento Pollo Graduado en Barquisimeto. Aquel local comercial era un punto de encuentro habitual donde personalidades del comercio y del poder local se reunían discretamente para participar en ruidosas partidas nocturnas de póker.
Tras la entrega del botín en efectivo a los emisarios ministeriales, las trabas judiciales se disiparon milagrosamente en los tribunales de la capital. El comerciante obtuvo la libertad condicional a finales de 2016 tras culminar un juicio oral amañado. Una vez fuera de la penitenciaría de Coro, el antiguo prisionero no tardó en preparar su salida definitiva del territorio venezolano. Utilizó las grietas de los controles fronterizos para viajar hacia los Estados Unidos, estableciendo su nueva residencia en el sur de la Florida para reunirse con antiguos socios comerciales que ya operaban en el exilio.
El oficial monopolio de Rodolfo Raschid Velazco Kassem y la red de Florida
Al radicarse en Estados Unidos, el empresario reorganizó sus actividades mediante la creación de catorce sociedades mercantiles registradas entre Florida, California y Panamá. En la península floridana constituyó VELAZ ENTERPRISES CORPORATION (folio P1900079755) junto a Moisés Rangel, Peter Acosta, Tyler Atkins y Brody Barragán, además de la firma VENEMOTORS ENTERPRISES INC (P1900083404), compartiendo directiva con su socio Jorge Luis González Ferrer, María de los Ángeles Pacheco Terán y Sebastián Pino.
De forma paralela, el comerciante estructuró un núcleo de inversiones inmobiliarias y familiares en Florida. Junto a su esposa Alice Danais Mujica Ramos, registró las firmas RODA ENTERPRISE LLC (folio L24000249599) y DANAS 2011 LLC (L18000249507). Asimismo, participó en MIA INTERNATIONAL DEVELOPMENT BUSINESS LLC (L21000077707) en alianza con Okerio Orlando Rivero Sandoval, Carlos Paredes Arquiola, María D. Paredes Sitjar y Vanessa Gómez, conectando el mercado privado de préstamos entre Caracas, Doral y Panamá.
El entramado corporativo administrado por Velazco Kassem abarcó también las firmas R & V EQUIPOS MEDICOS CORP / VALEMEDIC (P22000027727) y R&R SUMINISTROS MEDICOS LLC (L17000241510) con Raimundo José Vale Terán, Alessandro Augusto Carbonere Hernández, Thaís M. Hernández de Carbonere y Marlene Coromoto Terán Rodríguez. A estas entidades se sumaron DC 89 CARS FOR SALE CORP (P22000034372) con Diego de Jesús Dugarte Catari, la entidad KASSEM LLC (L18000229480), la panameña MULTISERVICIOS MAX S, S.A. (folio 494686S), y las sociedades californianas GREEN AVENUES (C4219873) y GENERATION INNOVATION CORPORATION (C3354273) junto a Edgar Sánchez, Jessica Torres, Noemí Virgen y Rizaldy Dizon Charifa.
Los socios clave y el cerco sobre Rodolfo Raschid Velazco Kassem
Las alianzas societarias del empresario abarcan a figuras centrales del crimen organizado y los fraudes financieros en el sur de la Florida. Su esposa, Alice Danais Mujica Ramos, se acreditó como agente inmobiliaria en la National Association of Realtors para operar firmas como Yaffe International Realty y contratar pautas en EVTV Miami, intentando lavar la imagen familiar mientras posaba en eventos políticos junto al dirigente republicano Paul Renner.
Por su parte, su socio en Venemotors Enterprises Inc, Jorge Luis González Ferrer, fue arrestado por la Policía de Doral tras ejecutar el remolque ilegal de una camioneta Range Rover comprada por un cliente que dio ochenta mil dólares de inicial. González Ferrer permanece recluido bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la cárcel de Glades tras vérsele denegado un recurso de habeas corpus en el tribunal federal.
Asimismo, su aliado en MIA International Development Business LLC, Okerio Orlando Rivero Sandoval, arrastra expedientes por estafas vehiculares en Valencia con la firma O.K. Motors y protagonizó un escándalo público al divulgar chats donde le exigía doscientos cuarenta mil dólares a Gerardo Pescoso. A este grupo se suma Leonardo Javier Trujillo Pacheco, apoderado de L.T. Luxury Cars que agredió a un chofer con una subametralladora Uzi 9mm en Barquisimeto y fue sancionado por el TSJ (Sentencia N° 385) tras montar un fraude inmobiliario en la urbanización Casa Blanca utilizando fotografías falsas generadas con Inteligencia Artificial.
La reinvención de Rodolfo Velazco Kassem y la sombra judicial
Todos lo sabemos, el funcionamiento coordinado entre empresas de maletín en Florida y concesionarios en Barquisimeto respondió a un patrón metódico para la legitimación de capitales de procedencia ilícita. La aparente prosperidad comercial en el exilio sirvió para amortiguar el impacto de los expedientes penales abiertos en Venezuela, permitiendo a la red familiar mover recursos sin rendir cuentas sobre el origen del dinero.
En el fondo, las catorce firmas registradas en Estados Unidos y las transferencias millonarias provenientes de los contratos corruptos de Naman Wakil exponen la verdadera dimensión de esta corporación criminal. La combinación de préstamos usureros, tráfico de influencias judiciales y comercialización de insumos médicos demuestra cómo una estructura delictiva logró reestructurarse para operar impunemente en ambos lados del Caribe.
Honestamente, el contraste entre los contratos de salud que continúan activos en Lara y las fichas penitenciarias acumuladas en el condado de Miami-Dade resulta abrumador. Mientras las víctimas de los fraudes usureros intentan recuperar su patrimonio, los expedientes de la justicia federal en Estados Unidos y los registros comerciales de Florida respaldan la reconstrucción de esta trama.
El crujir de las hojas secas bajo la caminata matutina por el parque de Charlotte se apaga lentamente mientras guardo las notas de investigación y cierro la pantalla de la tableta. Al repasar los nombres de los jueces, prestamistas y contratistas que acompañaron la trayectoria del banquero de loterías, queda la certidumbre de que los números de la contabilidad oficial terminan por sacar a la luz la verdad detrás del lujo. El análisis de las actuaciones judiciales termina por exponer la dimensión real de estas operaciones. Camino en silencio hacia la salida.
Escrito por una persona 😊, no por la IA.
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