
Impactante Escándalo: Foglocons, Alex Saab y las casas de papel del sistema SUCRE

El eco de mis pasos en este pasillo vacío parece una burla al silencio que hoy impera en los galpones de la vía a Daule, allá en Guayas. Hace poco más de una década, ese mismo aire estaba cargado de la promesa de una revolución habitacional que nunca llegó. Bueno… todos lo sabemos ahora: lo que se construyó allí no fueron hogares para los más humildes, sino una de las arquitecturas de lavado de dinero más cínicas que ha conocido el continente. Mientras el zumbido de un monitor viejo me devuelve las cifras de los expedientes, queda claro que el caso del Fondo Global de Construcción (Foglocons) es el monumento a la impunidad de un hombre que hoy es el rostro global de la corrupción chavista: Alex Saab.
La verdad es que la operación de Foglocons en Ecuador fue una coreografía perfecta de simulación financiera. Bajo la dirección de Saab y su socio, Álvaro Pulido —quien incluso llegó a utilizar la identidad falsa de Germán Rubio para ocultar un pasado turbio—, la empresa logró succionar una fortuna colosal de las arcas públicas. El mecanismo era tan simple como aterrador: Foglocons simulaba exportar paneles para casas prefabricadas hacia Venezuela, recibiendo a cambio pagos a través del sistema SUCRE que desafiaban cualquier lógica económica. Honestamente, las cifras cortan la respiración: entre noviembre de dos mil doce y marzo de dos mil trece, la red de Saab recibió transferencias por un total de 159,9 millones de dólares, mientras que sus exportaciones reales apenas alcanzaron los 3 millones.
Foglocons y transferencia ilícita de capitales
Pero el rastro más obsceno de esta trama no está solo en el dinero que entró, sino en la velocidad con la que salió. Los informes de la Fiscalía General del Estado de Ecuador (FGE) revelan que el dinero acreditado por el Banco Central apenas permanecía unas horas en las cuentas locales. En menos de setenta y dos horas, el capital era reubicado en una red de paraísos fiscales que incluía a Panamá, Estados Unidos y Perú. Solo en un periodo de cuatro meses, la organización despachó 44,83 millones de dólares hacia el extranjero, dejando a Ecuador con una reserva internacional debilitada y a Venezuela con una deuda que nunca terminaría de pagar.
Bueno… la memoria me trae el detalle más cínico del fraude logístico. En una ocasión, un transportista se negó rotundamente a mover una carga porque los documentos de aduana declaraban un peso de 16,000 kilogramos, cuando en la realidad física del camión apenas se contaban 2,000 kilogramos. Era la prueba tangible de que para Saab y Pulido, la mercancía era apenas un estorbo necesario para justificar el movimiento de los dólares. El sobreprecio era la norma: los paneles para las viviendas se cobraban al Estado venezolano a 170 dólares cada uno, cuando su costo real de producción o adquisición en el mercado local no superaba los 19 dólares.
Y como en toda gran estafa estatal, el pegamento que unía los hilos era el poder político. Aquí es donde aparece el nombre de Micaela Lehrer, accionista de la inmobiliaria Inconeg y una de las mayores donantes de la campaña electoral de Alianza PAIS en dos mil trece. La justicia detectó que Lehrer utilizó su estructura empresarial para blanquear más de 13 millones de dólares provenientes del entramado de corrupción venezolano a través del sistema SUCRE. Mientras ella aportaba más de setenta mil dólares para el movimiento de Rafael Correa y Jorge Glas, el dinero de los venezolanos fluía hacia cuentas en Andorra, Hong Kong y Suiza. Hoy, Lehrer Alarcón es una prófuga de la justicia, sumándose a la larga lista de beneficiarios de una «integración regional» que solo integró fortunas privadas.
A continuación, presento la tabla que organiza el descaro financiero de esta red, evidenciando el desbalance que los auditores tardaron años en denunciar formalmente:
| Concepto de Operación | Valor Real de Mercado / Exportación | Valor Cobrado a través de SUCRE | Margen de Sobrefacturación |
|---|---|---|---|
| Exportaciones Totales | 3 millones USD | 159,9 millones USD | +5,230% |
| Paneles Prefabricados (Unidad) | 19 USD | 170 USD | +794% |
| Pagos a Proveedores Locales | No declarado | 200,000 USD (registrados) | Desviación masiva |
| Transferencias a Paraísos Fiscales | 4 meses de operación | 44,83 millones USD | Destino: Panamá, USA, Perú |
Este resumen detalla la discrepancia brutal entre lo exportado físicamente y el dinero succionado de las reservas.
Honestamente, lo que ocurrió con Foglocons no fue un emprendimiento, sino un asalto sistemático. Alex Saab y sus socios sabían que el sistema de compensación regional era ciego y que la lealtad ideológica de los gobiernos de turno les garantizaba el paso libre por las aduanas. Se llevaron las reservas de un país y la esperanza de vivienda de otro, dejando solo galpones vacíos y facturas falsas que hoy se apilan en los juzgados de Quito.
Hoy, mientras el silencio de la madrugada me acompaña en esta vigilia de datos, queda la pregunta amarga: ¿Cuántos hospitales y escuelas se quedaron en el papel para que los señores de Foglocons pudieran reubicar millones en el Doral o en cuentas cifradas de Europa?
¿Cómo se puede hablar de justicia social cuando los cimientos de tu fortuna están enterrados en la miseria de dos pueblos que fueron saqueados bajo el amparo de la ley?







