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En Cali, Colombia, las antenas de 4G se alzan como centinelas en los tejados de edificios y casas. La señal llega a casi todos los rincones de la ciudad, pero para Adriana Rodríguez, una maestra de 38 años que vive en el barrio San Miguel, esta conexión es una ilusión. “Aquí en el barrio, el internet se cae a cada rato. En las videoconferencias con mis estudiantes, a veces no me ven o no me escuchan. Es frustrante porque siento que no estoy cumpliendo bien mi trabajo,” dice Adriana con un tono de resignación.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó el 10 de julio un informe titulado Cerrar las brechas de conectividad de banda ancha para todos, que desafía la percepción optimista sobre el acceso a internet en América Latina. En la región, más del 70% de la población tiene alguna conexión, pero la calidad sigue siendo un gran obstáculo.
La brecha digital entre zonas urbanas y rurales es más pronunciada en Colombia, donde la diferencia en velocidad fija entre regiones metropolitanas y rurales supera los 100 Mbps, lo equivalente a una disparidad del 43.8%. En la banda ancha móvil, la brecha es del 50%.
Juan Pérez, un agricultor de 45 años que vive en el departamento del Cauca, sabe bien de estas diferencias. “En el pueblo, el internet es un lujo. Puede tardar horas subir una foto a WhatsApp. Olvídate de hacer videollamadas o descargar algo importante,” comenta Juan con un gesto de impotencia.
Teóricamente, más del 70% de los latinoamericanos tienen acceso a internet. Sin embargo, la OCDE destaca que el acceso no garantiza una conectividad de calidad. Estar conectado no implica poder participar plenamente en la economía digital, la educación en línea o los servicios de salud digitales si la red es lenta, inestable, o con alta latencia.
La OCDE define estar bien conectado como contar con cobertura suficiente, tanto fija como móvil; velocidades adecuadas para videollamadas, aprendizaje virtual, salud digital y comercio electrónico; baja latencia y servicios estables; así como tarifas asequibles para los distintos segmentos de la población.
En México, aunque la brecha móvil es más estrecha (alrededor de 5 Mbps en promedio), las velocidades generales son más bajas que el promedio de la OCDE. Brasil, Perú y Argentina también reportan brechas de velocidad significativas en la banda ancha fija, ubicándose entre los 5 países no miembros de la OCDE con mayor diferencia absoluta en este rubro.
Perú tiene una diferencia de 173.7 Mbps, Brasil de 97.8 Mbps y Argentina de 93.8 Mbps. Estas cifras significan que la población de las ciudades experimenta un nivel de rapidez 246.4%, 123.1% y 139% mayor al de las zonas rurales o remotas, respectivamente.
La OCDE propone que los países adopten indicadores granulares para evaluar el estado real de su conectividad. Esto incluye medir velocidades de subida y bajada, latencia y consistencia del servicio en cada región. Sólo así se pueden diseñar políticas públicas eficaces y asignar recursos donde más se necesitan.
En América Latina, iniciativas como el mapeo de infraestructura en Colombia o el monitoreo de calidad de servicio en México van en la dirección correcta, pero aún falta integrar estos esfuerzos en la planeación de subsidios, licitaciones de espectro y regulaciones del mercado.
La OCDE también sugiere fomentar modelos de inversión compartida y redes comunitarias, donde el mercado no llega. Varios países latinoamericanos están adoptando innovadores modelos de infraestructura, como redes de fibra de acceso abierto. En Brasil, V.tal cuenta con la red de fibra neutra más grande, que presta servicios a operadores y proveedores de servicios en la nube. En Chile, OnNet Fibra proporciona acceso mayorista abierto a todos los operadores de telecomunicaciones. En Perú, Internet Para Todos es un operador neutral de infraestructura móvil en zonas rurales.
Bajo la superficie de los números y los informes, la conectividad sigue being un privilegio en muchas partes de América Latina. Mientras Adriana y Juan esperan que su situación mejore, la pregunta persiste: ¿Cuánto más tendremos que esperar para que la brecha digital se cierre de verdad?
Escrito por una persona 😊, no por la IA.
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