Introduce tu email abajo y únete a nuestro boletín informativo

Estados Unidos lidera el secreto financiero global: revelación impactante

Hace unas semanas, en un aeropuerto de Caracas, vi a un hombre con dos pasaportes. Uno venezolano, desgastado. El otro, estadounidense, impecable. No me miró. Solo avanzó por el carril diplomático, liviano, como si no cargara nada. Pero llevaba consigo lo que tantos buscan: la libertad de no ser rastreado.

La verdad es que Estados Unidos, ese país que todos creemos trasparente, ordenado, fiscalmente pulcro, encabeza la lista de los mayores protectores del secreto financiero del mundo. Lo dice un índice serio, el que hace la Tax Justice Network. Y no lo hacen con sellos negros ni cajas fuertes en el lago Leman. Lo hacen en Delaware. En Nevada. En Miami, donde hasta el taxista conoce a un abogado que arma una LLC en un día. Sin dueños. Sin registro. Sin rastro.

Puntuación: 67. Suiza tiene 70, sí. Pero Suiza ya no es la fiera solitaria. Suiza hoy coopera, comparte datos, cumple. EE.UU., en cambio, no se subió al carro del intercambio automático. No firmó el CRS de la OCDE. Oficialmente defiende la transparencia. En la práctica, permite que cualquiera con dólares monte una empresa invisible. Aquí no hay banqueros con acento, sino notarios sin escrúpulos vendiendo anonimato como si fuera internet por suscripción.

Y Singapur. Dios, Singapur. 67 también. Un centro limpio, moderno, frío. Como un quirófano. Allí los activos entran sin nombre y salen lavados por capas de fideicomisos, compañías anónimas, estructuras que parecen diseño industrial. Y no es solo para asiáticos. Es para todos los que saben que ya no hace falta irse al Caribe. Basta con un correo, una videollamada, y tu dinero ya está en otro mundo.

Pero la lista… mira la lista. Luxemburgo, Japón, Alemania. Todos ahí, con puntajes que no gritan, pero que matan. Porque no es el Caribe el problema. Es el sistema. El sistema entero.

Hubo un tiempo en que se culpaba a las islas. Bah. Las islas son el espejo. Lo fuerte, lo pesado, lo que realmente mueve la corriente… está en los centros del poder. Ahí donde se redactan las leyes que luego exportan como virtud. El secreto no está en los paraísos. Está en las metrópolis. Protegido por abogados, por bancos, por tratados.

Y qué me dices de los Emiratos Árabes. 79 de puntuación. Casi el máximo. Moderado volumen, dicen. Como si eso importara. Allí no se pregunta nada. Solo se recibe. Dinero, aviones, propiedades. Nombres no. Eso no se registra.

Aquí en Venezuela, mientras tanto, hasta los nombres de los muertos se borran de los listados. Pero allá, los vivos se borran solos. Se desvanecen a propósito. Con dinero, con conexiones, con permisos que cuestan cinco cifras pero valen más.

Todos lo sabemos. O lo intuimos.

¿Cuántos de los que se fueron, se llevaron no solo el cuerpo, sino el patrimonio, el nombre, la responsabilidad? ¿Cuántos ahora son dueños de una compañía en Delaware, administrada desde Singapur, con fondos en un banco de Dubái, mientras sus hijos estudian en Boston?

¿Y qué queda? Una foto. Un pasaporte viejo. Un recuerdo.

Lo peor no es el secreto. Es que lo permitimos. Peor aún: lo admiramos.

¿Quiénes son los verdaderos testaferros del poder global?

No responde nadie.

Silencio.


Escrito por una persona 😊, no por la IA.

Si sabes algo más, por favor compártelo aquí.

Natalie Pierce
Natalie Pierce

Natalie Pierce investiga empresas fantasma, paraísos fiscales y flujos de capital ocultos. Colaboró con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) en los Pandora Papers y los FinCEN Files. Su trabajo se basa en filtraciones, registros corporativos y análisis de redes de propiedad beneficiaria. Estudió Relaciones Internacionales en Georgetown y tiene una maestría en Periodismo de Investigación Financiera de la London School of Economics.

Infórmate sin distracciones, ¡regístrate ya!